La carrera más dura del mundo: Race Across America (RAM) 4.700 km
En nuestro país, el ciclismo de ultradistancia, es algo nuevo y desconocido. Pocos son los que están al tanto de la realización de estas pruebas ciclísticas, en las que se recorren miles de kilómetros, casi ininterrumpidamente, sin dormir y sin la posibilidad de ir a rueda de otro ciclista o máquina. Algunos se preguntaran: cómo y por qué... Creo que es innato al hombre: querer ir más lejos, mas alto y mas rápido. Solo aquellos que tengan el suficiente coraje e inquietud, exploraran dentro de los limites de la capacidad humana y lo conseguirán.
La Race Across America, es la más importante de todas las carreras de ciclismo de ultradistancia (www.raceacrossamerica.org) y tuve la suerte de participar en la misma durante el pasado mes de julio, asistiendo a mi amigo italiano.
Para participar en esta competencia, primero hay que clasificar en alguna otra prueba de ultradistancia. Nico lo hizo en la Furnace Creek de 508 millas, que se desarrolla por el Valle de la Muerte (USA). En la edición del 2001, obtuvo la cuarta colocación, completando el recorrido de 820 km, en 36 hs. En el año 2002, participó en la Race Across the Alps, la prueba montañosa mas exigente, en la cual se cruzan los Alpes (540 km), con un desnivel de 14.000 m. Y que los vencedores realizan en casi 20 hs. Nico a pesar de ser instructor de esquí y tener un cuerpo grande y musculoso, como si fuera un velocista, es un excelente escalador. Su estructura física lo diferenciaba notablemente, de los demás 20 corredores. Su entrenamiento no es el de un profesional y está limitado por las horas libres. Trabaja en su bicicletería y tiene una mujer: Annalisa y dos hijos, Santiago y Felipe. Un amateur como tantos otros, pero con una pasión, sin lugar a dudas, mas fuerte. Gracias a la ayuda de sus patrocinantes: Nicolazzi, Wells Fargo y Ragatz, pudo participar en esta prueba.
Los americanos hace más de 20 anos, que vienen realizando este evento y para realizarlo hay que cumplir con un extenso reglamento. Dentro del cual se exige: 2 vehículos de apoyo y 6 asistentes por participante. Una colección de balizas y carteles en los vehículos y una extensísima lista de normas de conducta, tanto del ciclista como de los acompañantes. La infracción de cualquier punto del reglamento, puede significar, una amonestación y la posterior descalificación. Un cartel de Stop en medio del desierto de Arizona, significaba si o si, la detención total del ciclista! Aunque no se viera a nadie, podía haber espías de la organización...
Nuestro equipo quedo formado por 7 personas, de las cuales nos conocíamos solo dos: Paolo Taca y yo, aunque Andrea, también lo había ayudado a Nico en la Trans Alpina. Los otro cinco (Marco, Alberto, Mauro, Andrea y Luiggi) dentro de los que se encontraba un médico, jamás habían hecho algo con Nico, ni eran amigos. Por primera vez, nos encontramos unos 3 días antes de la prueba. Cabe destacar, que a pesar de no conocernos, estos colaboradores tenían mucha experiencia y algunos ya habían sido asistentes de la RAM, en tres ocasiones. Para nosotros, también era un desafío: durante 10 días exigentes, deberíamos convivir y no equivocarnos en nada, para ayudar y no perjudicar el rendimiento de nuestro corredor.
Largada
El domingo 15 de julio a las 7 de la mañana, se largo en la ciudad de San Diego, con el Océano Pacífico de fondo. Los organizadores tenían previsto que el primero llegaría a Atlantic City en un poco menos de 9 días. Los corredores estaban ansiosos por conseguirlo y para algunos, vencer la distancia, era lo máximo y un desafío personal. A otros les importaba sólo el podio y cubrir la distancia primeros para vencer a sus compañeros. Ya la habían hecho otras veces y ahora la motivación era ganar. Un curioso ejemplo es Rob Kish Mister RAM, para el cual los 4700 km no eran una novedad y con sus 48 años, ya tenía completadas 17 ediciones y 3 primeros puestos (así mismo el record de la RAM, con 8 días y 3 horas) .
Entre los 17 varones se encontraba una sola mujer: Rebecca Smith (53). El hecho de ser mujer no significaba que estuviera en desventaja para competir con los hombres. La mujer suele tener un buen desempeño en las pruebas de ultradistancia y cabe destacar que el record femenino lo tiene Seana Hogan con 9 días y 4horas. Otro corredor que merece la pena mencionar es: BeI Furrer (47), un excelente ciclista a pesar de que le falta un brazo.
El común denominador, en todos los corredores era la edad: oscilaban los 40 años. El más joven tenia 31. Hay quienes la han completado con mas de 60 años. Es evidente que para este tipo de pruebas los años de experiencia y la madurez psicológica, que da la edad, son fundamentales.
Un día después de la largada, se realizó la partida de los equipos. Esta prueba también se realiza con la variante de equipos de 2, 4 y 8 personas. Los primeros equipos en arribar demoran sólo 6 días y algunas horas.
Los tres primeros días: Fuego, montaña y agua
Parecía que el clima y la geografía se hubieran puesto de acuerdo para definir esta prueba, apenas comenzada... Hubo quienes no resistieron los C 50° del desierto de Arizona y debieron retirarse o demorarse por un golpe de calor. En la segunda jornada, la montaña se encargo de triturar las piernas de los que se dejaron llevar por la euforia de la largada o no tuvieron una correcta alimentación e hidratación. En la tercer jornada, una tormenta, con rayos y fuerte lluvia, destemplo el cuerpo de algunos corredores y la moral de otros. Aun faltaban 3300 km!! Suficiente distancia como para terminar de destruirse o recuperarse...
Durante el primer día, tratamos de refrescarlo e hidratarlo, a Nico, lo mejor posible. Marco, el doctor y experto, acompañado por Paolo, dirigió con todo la energía esta tarea. Mientras que ellos lo asistían, yo iba y venia, con el auto, para que le tiraran agua en la cabeza, le pusieran hielo o le dieran las caramañolas. Un trabajo de asistencia personalizada y refrigerada, que como pude observar pocos hacían. La bolsa de hielo en la nuca, era exclusividad de Nico!. A eso de las 2 de la mañana, paramos a dormir 2 horas y al despertarnos observamos que algunos no dormían e iban adelante como maquinas imparables. Esos mismos, tampoco durmieron al segundo día y tuvieron la suerte de escapar al temporal. Luego veríamos si resistirían a la ayuda extra que estaban recibiendo y si harían el increíble tiempo que pronosticaban sus parciales...
La lucha contra el sueno y los momentos de crisis.
A mitad de camino se presentó el que según creo fue el mayor obstáculo que debió superar Nico: el sueño. La falta de sueno incrementaba la molestia del asiento y el dolor de una rodilla operada, tiempo atrás. Tenia momentos de crisis en los cuales le resultaba muy difícil avanzar a la velocidad programada e incluso coordinar sus movimientos sobre la bici. A veces salía de esos bajones esprintando, pero claro: luego de alcanzar un pico de euforia, que ayudaba, venía una caída que en ocasiones era difícil de sobrellevar.
Durante la noche llevaban la posta Mauro (quien asistió a otro italiano 3 veces en la RAM), un experto y Andrea. Ellos intercambiaban diferentes temas musicales y los altoparlantes externos del auto funcionaban al máximo. Se bajaban hacían chistes, bromeaban y trataban de vencer el sueno como fuera. Por la noche refrescaba y era importante aprovechar esas horas para avanzar lo mas que se pudiera. Las crisis y el sueno no estaban relacionadas con la noche y se podían presentar indistintamente a cualquier hora.
No se podía determinar que tipo de descanso tomar: si ayudaban más las cortas y frecuentes siestas o un buen descanso de más tiempo. Era la primera vez que Nico enfrentaba una prueba de tantos días y no tenía experiencia de cuál era la mejor forma para combatir el sueno. La alimentación y la hidratación eran excelentes y era fácil descartar que la disminución del rendimiento, estuviera relacionada con esto. No había estimulantes de ningún tipo y muy poco café, al cual no estaba acostumbrado. Sabiendo concretamente que había casos de doping, para el era una satisfacción y para nosotros que lo ayudábamos, completar la prueba de la forma mas sana.
En determinado momento paramos 4 horas y para nuestra sorpresa, el 20 de Junio (día del cumpleaños 32 de Nico), los bajones continuaron a pesar del larguísimo descanso.
En ese campo de combate en donde a veces los estímulos externos se pierden y se vive la impotencia como una verdadera tortura, el comportamiento de nuestro corredor fue excelente. Nico una persona de muy buen humor supo mantener la moral alta y jamás exploto, como suele ocurrir con otros corredores que reaccionan agresivamente con la gente que tienen alrededor.
El triunfo
En la ultima cuarta parte, las cuestas y el cansancio fueron quebrando a los corredores y Nico, al encontrarse en la montaña, la cual es su especialidad, empezó a recuperar terreno. Los últimos dos días encontró la formula en pequeñas siestas de 10 a 15 minutos consiguió avanzar a muy buen promedio de velocidad y en las ultimas 200 millas fue el corredor que mas rápido anduvo.
El deseaba completar la prueba en menos de 10 días y lo consiguió hacer en 9 días y 23 horas. Un muy buen sexto puesto a sólo un par de horas de las posiciones inmediatas.
Para una primera RAM, fue un éxito total y para nosotros que lo acompañamos también: nuestro corredor estaba entero, no había bajado de peso, no le dolía nada y sentía la euforia de haber vencido y concretado su sueño!.
